
El FMI quiere impedir que crisis financieras futuras pongan en riesgo el crecimiento económico del planeta, por lo que la entidad oficializó que realizará controles obligatorios a los sectores financieros de 25 países.
Entre estos se encuentra España, al cual considera entre los países importantes que pueden llegar a provocar un efecto dominó como el vivido durante la crisis de 2008.
















También estima en un 40% la posibilidad que se produzca una gran recesión, “las pérdidas de puestos de trabajo son mayores de lo que se cree. No hay crecimiento laboral en el sector privado, el consumo es débil, las exportaciones son débiles y el sector inmobiliario también”, sentencia.

