
Según el consejero delegado de BBVA, Ángel Cano, el ratio de morosidad del grupo “tocó techo” en diciembre de 2009, cuando alcanzo el 4,3%, y esta convencido de que no habrá nuevas subidas en los próximos trimestres.
De esta forma no superara el actual 4,1%, según Cano ese era el objetivo cuando destinó a la hucha de dudosos una dotación preventiva de 1.800 millones de euros que aún no habían impagado, para limpiar el balance y prepararse para el futuro.


















