
Las cajas de ahorro aun mantienen a 3.657 representantes en sus órganos de gobierno, pese a la reestructuración de los últimos años estas entidades cuentan con este volumen de cargos electos en sus estructuras, siendo en su mayoría políticos y sindicalistas.
A partir de ahora la función de las cajas es de la gestión de la obra social, por eso muchos especialistas consideran que la estructura de estas deberá reducirse al máximo posible.


















