Para afrontar la crisis que azota, el Banco Popular, por medio de sus voceros, no está de acuerdo en una recapitalización para los bancos de parte del estado, ya que considera esta acción distorsiva para el mercado.
Igualmente, la solución propuesta por ellos no es mucho mejor: El cierre de 250 oficinas en total, entre el corto y el mediano plazo, se traduce en mas paro y menos centro de atención para sus clientes.
El Banco Popular, igualmente, sigue dando resultados positivos y obteniendo ganancias pese a la crisis, por lo que esta reducción de costes se traduce en un perjuicio para los trabajadores, siempre ocupando el lugar del último orejón del tarro.
Sorry, comments for this entry are closed at this time.