
La agencia calificadora Moody’s considera que el esquema de segregación de activos utilizado por La Caixa y Bankia a través de una estructura compuesta por un “banco bueno” y un “banco malo” es una fórmula que presenta “beneficios limitados para los acreedores”.
Esta agencia de calificación de crédito ha indicado que estas estructuras en las que se separan los activos problemáticos en una entidad legal interna conocida como “banco malo” se han originado como una especie de esquema de protección.

