
En el comienzo del 2012 el Tesoro Público español llego a captar casi 21.000 millones en deuda a corto y largo plazo a unos costes inferiores a los de los meses precedentes, haciendo contraste con los bancos que no pueden lograr financiarse.
Un dato es que las entidades financieras de España no han realizado ninguna emisión en el mes de enero del actual 2012.

















Los bancos españoles han reducido de forma sensible las peticiones de liquidez al instituto emisor europeo, después de marcar niveles máximos durante los meses de julio y agosto de 2010.
