
Los bancos españoles presentan una deuda con el BCE (Banco Central Europeo) que cayo en el mes de enero llegando a los 49.177 millones de euros, logran de ubicarse por debajo de los 50.000 millones de euros por primera vez desde septiembre de 2008.
Así es como las entidades españolas han reducido sensiblemente sus peticiones de liquidez al instituto emisor, después de tocar los niveles máximos durante los meses de julio y agosto del 2010.

Los bancos españoles han reducido de forma sensible las peticiones de liquidez al instituto emisor europeo, después de marcar niveles máximos durante los meses de julio y agosto de 2010.









