
El Banco de España permitió a CatalunyaCaixa realizar un superdepósito para atraer clientes, pese a las ayudas recibidas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob).
El Frob y su reglamento prohíben utilizar los fondos públicos de ayuda para fines comerciales a cualquier entidad para que estas entidades no perjudiquen a la competencia.
