
El Banco Santander anduvo buscando financiación y lo hizo mediante la emisión de bonos con vencimiento a tres y cinco años, cuyo valor total en conjunto llega a los 1.100 millones de dólares.
La entidad que preside Emilio Botín realizo esta operación mediante su división Santander US Debt y las firmas colocadoras fueron Merrill Lynch, Deutsche Bank, Morgan Stanley y el propio Santander.


