Ya sabemos que la economía global ha estado un poco inestable dada la ya conocida crisis de los prestamos e hipotecas subprimes, de origen norteamericano que se ha extendido fatidicamente hasta algunos países europeos, los especialistas han decidido llamar a este fenómeno por el nombre de “economía en transición”.
La continuidad de la China como motor del crecimiento y el aumento de los precios de los comestibles provoca a su vez un incremento en la demanda de los productos de consumo masivo, como el maíz, el girasol, la soja y la caña de azúcar, por citar solo algunos.
Por otra parte, la crisis en Wall Street se prolonga y la economía norteamericana esta cada día más oscilante a la espera de los resultados de su elección presidencial que tendrá lugar próximamente. La inflación mayorista en plena alza sumado al descenso en la industria de la construcción provocan nefastos récords que no se alcanzaba en los últimos 17 años. (Leer mas..)
