
Las cajas de ahorro aun mantienen a 3.657 representantes en sus órganos de gobierno, pese a la reestructuración de los últimos años estas entidades cuentan con este volumen de cargos electos en sus estructuras, siendo en su mayoría políticos y sindicalistas.
A partir de ahora la función de las cajas es de la gestión de la obra social, por eso muchos especialistas consideran que la estructura de estas deberá reducirse al máximo posible.




La red de oficinas de cajas y bancos en España ha manifestado sus exigencias de cara a la crisis para adecuarse al panorama actual. Según trascendió, pretende hacer cumplir dos premisas: reducir sus beneficios, para acumular unas mayores provisiones en tiempo de incertidumbre; y reducir la red de oficinas, sobre todo aquellas que resultan deficitarias o que pueden tener otra cercana.