
La entidad francesa Socété Générale, mediante su directora de comunicación, Caroline Guillaumin, aseguro que la entidad busca una solución que deje satisfecha a las dos partes después de la condena al ex operador de valores del banco Jerome Kerviel.
Este individuo debe, además de cumplir cinco años de cárcel, pagar un total de 4.900 millones de euros a la entidad francesa para la cual trabajaba.
Realizando una cómica modificación al nombre por el cual se conocía al banco en círculos financieros (SocGen), el Société Générale pasó a denominarse “shockGen” debido al fraude por 4.900 millones de euros desatado el 24 de enero de 2008 por uno de sus operadores de futuros, Jerôme Kerviel. Este agujero financiero puso en evidencia la falta de controles del banco galo.