Cientos de inversionistas de varios países de América Latina entraron en pánico el miércoles y buscaron retirar sus ahorros de bancos y otras entidades vinculadas al Stanford International Bank, acusado por Estados Unidos de cometer un “fraude masivo”.
Los depositantes de la firma coparon bancos en Caracas, pues en Venezuela se calcula que sus nacionales tendrían unos $ 2.500 millones ahí.Lo mismo ocurrió en Antigua y en México.Mientras que las filiales en Colombia suspendieron sus operaciones en el mercado local, con la autorización de la Superintendencia Financiera, después de las acusaciones de fraude sobre la compañía y su fundador en Estados Unidos, al multimillonario texano Allen Stanford, del cual no se conoce el paradero.